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Alimentación saludable

Alimentos recomendados para combatir la retención de líquidos

El edema, más conocido como retención de líquidos, es una acumulación excesiva de agua en los tejidos y que se manifiesta por la hinchazón de tobillos y piernas, y a veces también de los dedos o la cara.

La toma de algunos medicamentos (estrógenos, antidepresivos, antiinflamatorios, corticoides etc.) y algunas enfermedades de tipo circulatorio, de corazón, de riñón, de tiroides o de hígado pueden dar lugar a edema. Sin embargo, la dieta y el estilo de vida tienen un papel fundamental una vez más tanto en la prevención como en el tratamiento del mismo.

Así, entre las causas más comunes no relacionadas con enfermedad que provocan retención de líquidos están:

  1. Ingesta insuficiente de agua. Aunque parezca paradójico, cuando el cuerpo no obtiene la cantidad de agua necesaria para sus funciones, reacciona almacenándola, lo que puede dar lugar a este fenómeno. El alcohol puede agravar la deshidratación y, por tanto, la retención de líquidos.¿Qué hacer? Asegurar una ingesta diaria de agua de entre 1,5 y 2 litros (ocho vasos), que puede complementarse con infusiones.
  2. Ingesta excesiva de sal. La sal en exceso produce un aumento de líquido en el espacio entre las células lo que puede dar lugar a hinchazón, además de elevar los niveles de tensión arterial. La mayor cantidad de sal se encuentra en productos ultraprocesados. ¿Qué hacer? Es recomendable cocinar con productos frescos donde se puede vigilar la cantidad de sal que se añade. También puede sustituirse este condimento por especias (orégano, pimienta, tomillo, etc.).
  3. Dieta baja en proteínas. Un consumo excesivamente bajo de proteínas impide que el hígado sintetice suficiente albúmina, una proteína que mantiene la distribución correcta de los líquidos en el cuerpo. La carencia de esta proteína podría producir una acumulación de agua y en consecuencia edema.¿Qué hacer?  Se debe incluir proteína en cada una de las comidas principales, que pueden ser de origen animal (carne, huevo, pescado) o vegetal (legumbres, tempeh, tofu, semillas, frutos secos, etc.).
  4. Deficiencia de minerales. Las dietas restrictivas o aquellas dietas con poca variedad de alimentos, pueden llevar a un déficit de nutrientes que son importantes en el control del equilibrio de agua dentro y fuera de la célula, como el potasio o el magnesio. ¿Qué hacer? Aumentar el consumo de vegetales, frutas, legumbres y cereales integrales.
  5. Sedentarismo. Pasar mucho tiempo sentado o tumbado hace que los líquidos tiendan a acumularse, tanto en piernas como en abdomen, y es que el sistema circulatorio y el sistema linfático se activan con el movimiento. ¿Qué hacer?  Se recomienda cambiar de posición y dar pequeños paseos cada cierto tiempo. La realización de actividad física evita la retención de líquidos.

Una vez que el edema ya se ha producido, se debe poner especial atención como se ha comentado a la dieta, la hidratación y la actividad física. Además, la toma de infusiones diuréticas como la cola de caballo o el té verde pueden ayudar a drenar y eliminar el exceso de líquido. ¡Disfruta de un verano sin edemas!

  Rocío Narbaiza: Farmacéutica & Nutricionista