Producto de temporada
Despide la temporada de verdel con salud y sabor
El verdel o caballa es un pez de la familia del atún y es muy habitual en todo el Mediterráneo, el Mar Negro y el Atlántico. Su contenido en grasa hace que lo cataloguemos como pescado azul y, como sabemos, este tipo de pescado se debe consumir 1-2 veces por semana, ya que aporta grasas insaturadas que ayuda a la salud cardiovascular.
El verdel es fácilmente reconocible: tiene un cuerpo alargado, hocico puntiagudo y ojos grandes. Su color también es particular, con el dorso en color turquesa metálico, franjas oscuras y vientre blanco. A la hora de seleccionar las piezas, elige ejemplares no muy grandes y con la piel brillante y firme.
Esta variedad vive en mar abierto en grandes bancos, pero hacia el final del invierno o principio de la primavera se acerca a la costa para realizar la puesta (entre doscientos y cuatrocientos mil huevos). Después los bancos se dividen y salen en busca de comida, momento en el que se realiza la captura, habitualmente entre los meses de febrero y mayo.
Verdel: económico y saludable
Además de ser un pescado económico, el verdel es muy apreciado en los puertos y lonjas de nuestras costas, ya que es una pieza fundamental de la economía marinera. En Mutriku, por ejemplo, se celebra el Berdel Eguna (Día del Verdel) a principios de abril, aunque este año nos ha tocado vivirlo de una manera atípica.
Igualmente, el verdel atesora múltiples beneficios para la salud y su versatilidad en la cocina es muy amplia, así que conviene aprovechar la recta final de la temporada. Este es un resumen de sus principales aportaciones:
- Ácidos grasos omega 3: Contiene ácidos grasos poliinsaturados, como el EPA y DHA,que reducen los niveles de colesterol y triglicéridos en sangre, impidiendo la formación de placas de ateroma en las arterias (arterosclerosis).
- Vitaminas del grupo B: En concreto, vitaminas B2 y B3, que contribuyen al buen funcionamiento del sistema nervioso; vitamina B6, que participa en la formación de glóbulos rojos y la producción de energía; y vitamina B12, que promueve el crecimiento y desarrollo de las células.
- Vitaminas liposolubles: Por ser un pescado graso, es rico en vitaminas A, D y E. La vitamina A forma parte de los huesos, piel y dientes, además de ayudar al buen funcionamiento de la visión. La vitamina D es necesaria para la absorción del calcio, y la vitamina E actúa como antioxidante.
- Minerales esenciales: Entre ellos, selenio y yodo,que sonvitales para la función del tiroides; potasio y magnesio, que mantienen los músculos activos; hierro para un mejor transporte del oxígeno en la sangre; y fósforo que fortalece dientes y huesos, además de participar en el metabolismo energético.
Sodio y ácido úrico
Los únicos “pero” del verdel son su alto contenido en sodio y purinas. Estas últimas son compuestos presentes en los alimentos, y que también genera nuestro organismo, que al degradarse producen ácido úrico. Por eso, no es aconsejable el verdel para personas con hiperuricemia (altos niveles de ácido úrico en sangre: más de 7mg/dL en hombres y 6mg/dL en mujeres) y/o gota.
Si bien es cierto que el ácido úrico acumulado en sangre se debe más a lo que produce nuestro organismo que a lo que comemos, como casi siempre una correcta alimentación puede ayudar. En este caso, priorizar el consumo de pescados blancos (merluza, gallo, dorada, besugo, rodaballo etc.) evitará complicaciones futuras.
En cuanto al contenido en sodio, es algo elevado en comparación con otros pescados frescos, por lo que se debe tomar con moderación en aquellas personas con hipertensión arterial. En cualquier caso, no es una gran cantidad excesiva si lo comparamos con otros alimentos, como los embutidos, las conservas de carne o el queso.
| Rocío Narbaiza: Farmacéutica & Nutricionista |
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