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Peques

Beneficios de la naturaleza en los peques

Vivir en entornos urbanos ha conseguido que muchas familias desconecten poco a poco de la naturaleza. Eso ha provocado que muchos niños y niñas apenas tengan contacto con animales o paisajes naturales, libres de tráfico o grandes edificios, y únicamente sepan de ellos lo que puedan aprender en la escuela o en Internet.

De hecho, los expertos han puesto nombre a los problemas derivados de una infancia y adolescencia con cada vez menos contacto con la naturaleza: trastorno por déficit de naturaleza. Falta de concentración, ansiedad, estrés o irritabilidad son los síntomas más comunes.

Multitud de estudios señalan una conexión directa entre la naturaleza y la salud (con una influencia de más del 20% solo teniendo en cuenta los aspectos medioambientes). Además, para las niñas y los niños puede ser un fantástico parque de atracciones en el que divertirse mientras aprenden valores y entrenan sus capacidades físicas y cognitivas. Estos son algunos de los beneficios de la naturaleza en los peques:

  • Mejora la salud: Jugar al aire libre, rodeado de paisajes naturales, mejora la condición física y las habilidades motrices. También favorece las emociones positivas, el autocontrol y la relajación, reduciendo el estrés o la ansiedad.
  • Aporta seguridad y autonomía: Los peques en contacto con la naturaleza son más independientes. En ambientes rurales existe una mayor libertad y, en general, son más seguros que los urbanos, lo que estimula la exploración.
  • Ayuda al aprendizaje: La naturaleza influye en el desarrollo intelectual y el aprendizaje cognitivo. También desarrolla la creatividad y estimula los sentidos y los sentimientos (descubrir el origen de los alimentos, cómo se ordeña una vaca o poder recoger verduras del huerto y cocinarlas).
  • Aporta valores: El contacto con la naturaleza ayuda a empatizar con los seres vivos y a respetar el medio ambiente.