BM NO ES LO MISMO
Producir alimentos es como producir vida. El poder hacer cosas para que la gente se pueda alimentar es muy bonito". Por eso mismo J. Antonio dice: "los que trabajamos en el campo somos unos afortunados", aunque también menciona que falta reconocimiento por parte de los consumidores: "Nuestra cultura económica actual no valora el trabajo del campo: hay mucho trabajo detrás de un simple tomate, mucho esfuerzo. Y como la gente normalmente no lo sabe… no lo valora y los precios les parecen altos, en comparación con otros productos". J. Antonio lamenta la crisis de producto-precio que sufren los agricultores. "A diferencia de cualquier otro sector, en la agricultura no sabes cuánto vas a ganar con cada producto hasta el momento de la venta, y no depende de ti". Gran parte de la responsabilidad de esta situación la tiene el hecho de no apostar por el productor cercano ni la economía local, y nuestro agricultor madrileño propone una solución: "volver a los orígenes es importantísimo. Mantener el sector primario, mantener los núcleos rurales y fomentar la vida rural, tanto como la urbana, es la manera de que esos pueblos se puedan asentar y no desaparezcan". A pesar de esta situación, J. Antonio es optimista: "siempre vamos a necesitar gente que se dedique a la agricultura, vamos a tener que seguir comiendo". Y lanza una idea: "la lucha está en que los agricultores seamos suficientemente valorados, esta será la única manera de que la economía local pueda subsistir". "BM Supermercados ha conseguido acercar al agricultor al supermercado" Afortunadamente, hoy en día cada vez hay más concienciación con la procedencia de los productos que consumimos, y desde BM Supermercados asumimos nuestra parte de responsabilidad: trabajamos con proveedores locales confiando en su trabajo, para ofrecer a nuestros clientes el mejor producto fresco. "Es importante que grandes empresas como BM Supermercados apuesten por nosotros. Ellos han hecho algo que es esencial: pensando en el agricultor y pensando en el consumidor: antes la gente iba a las huertas a comprar, ahora no hay tiempo para eso… y BM Supermercados ha conseguido acercar al agricultor al supermercado, donde el cliente tiene acceso a él. Eso es apostar por el pequeño productor local’. "Es un lujo poder decir que el tomate que te vas a comer se ha producido a 60 km de tu casa y que lo han cosechado los vecinos de la zona. Es un lujo poder decir 'sé dónde están produciendo estos alimentos que me voy a comer'". Desde BM Supermercados apoyamos a los agricultores que van a recolectar las hortalizas que luego llenan nuestras fruterías y nos preocupamos porque sus productos lleguen en la mejor de las condiciones al cliente final. "El producto que yo recojo por la mañana, por la tarde está en la sección de frutería de BM Supermercados , sin pasar periodos en cámaras frigoríficas. Y además, le ponen cara y nombre a las personas que plantamos, cuidamos y recogemos esas hortalizas". ste agricultor madrileño cultiva verduras y hortalizas a 60 km de la capital y confía en BM Supermercados para llevar sus productos al consumidor final. José Antonio es un afortunado: vive de su pasión. Así se ve él cuando cuenta su historia y explica los motivos por los que lleva 35 años trabajando en el campo. Desde BM Supermercados , sabemos que tiene mucho que ver con el trabajo duro y la actitud constante que se necesita para ser agricultor. Él explica con una sonrisa: ‘el campo es mi vida, no me veo haciendo otra cosa’. "Para mí trabajar en el campo es ser un artesano. Hoy en día todo está industrializado. Los alimentos que comemos no sabemos de dónde vienen o cómo han sido cultivados… pueden venir de cualquier parte del mundo. A J. Antonio le viene su pasión y su profesión de muy lejos. Sus padres, y sus cuatro abuelos ya se dedicaban a ello en Villa del Prado, el mismo pueblo de Madrid en el que vive con su familia y que es considerada la huerta de Madrid. Un núcleo con apenas 6.500 habitantes a 60 km de Madrid. "Para mí trabajar en el campo es ser un artesano" Y no es raro. Es alguien que se ha criado en el campo, en la huerta, pasando los veranos y las tardes de su infancia entre matas de tomate y plantas de calabacín. Lo recuerda con nostalgia, y cuenta como con 14 años terminó EGB para dedicarse junto a sus padres a la agricultura. Y aunque él lo disfruta, dice "el campo o lo llevas en la sangre o no lo aguantas. Ser agricultor es pura vocación". Se le nota su amor por la tierra: "Pertenecer a lo más intrínseco del sector primario, generar alimentos para que la gente coma, es algo bonito. E 17
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